Artículo original
Vol. 28 Núm. 2 (Abril-junio 2026)
15 min
Carmen Martos Martínez1, Anna Ferret Piñera1*, Rosario González Pinto1
1Complex Hospitalari Universitari Moisès Broggi, Consorci Sanitari Integral (CSI), Sant Joan Despí, Barcelona, España
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Resumen (ES)
Objetivo: El objetivo principal fue identificar el tratamiento farmacológico para dejar de fumar más utilizado en la consulta de enfermería. Los objetivos secundarios fueron analizar el número de pacientes que dejaron de fumar y estudiar la relación entre la motivación para dejar de fumar y el éxito en el abandono.
Materiales y métodos: Se trata de un estudio observacional, descriptivo, retrospectivo y transversal que incluye a todos los pacientes tratados en la consulta enfermería de la Unidad de Tabaquismo del Complex Hospitalari Universitari Moisés Broggi del CSI, revisando las historias clínicas entre el 1 de junio de 2022 y 1 de junio del 2023.
Resultados: En el periodo estudiado se atendieron en la consulta de enfermería de tabaquismo a 154 fumadores, de los cuales dejaron de fumar 63 (40.9% de los pacientes tratados). Los pacientes con motivación moderada son los que consiguieron un mayor porcentaje de éxito en dejar de fumar, siendo los muy motivados los que tuvieron un abandono más rápido. El tratamiento farmacológico más empleado fue la terapia sustitutiva de la nicotina (TSN) suministrada por vía oral y/o parches.
Conclusiones: La intervención enfermera, junto con el soporte farmacológico, favorece la cesación tabáquica, destacando la TSN para conseguir el abandono.
Palabras clave (ES):
Resumen (EN)
Objective: The primary objective was to identify the pharmacological smoking cessation treatment most frequently used in the nursing clinic. The secondary objectives were to analyse the number of patients who successfully quit smoking and to examine the relationship between motivation to quit and smoking cessation success.
Materials and methods: This was an observational, descriptive, retrospective, cross-sectional study including all patients treated at the nursing clinic of the Smoking Cessation Unit at the Complex Hospitalari Universitari Moisés Broggi, part of the Consorci Sanitari Integral (CSI). Medical records from 1 June 2022 to 1 June 2023 were reviewed.
Results: During the study period, 154 smokers attended the smoking cessation nursing clinic, of whom 63 successfully quit smoking, representing 40.9% of the patients treated. Patients with moderate motivation achieved the highest smoking cessation success rate, whereas highly motivated patients quit smoking more rapidly. The most frequently used pharmacological treatment was nicotine replacement therapy (NRT), administered orally and/or through transdermal patches.
Conclusions: Nursing interventions, combined with pharmacological support, promote smoking cessation, with NRT standing out as an effective treatment for helping patients quit.
Palabras clave (EN):
Introducción
El consumo de tabaco constituye una de las principales causas prevenibles de mortalidad, siendo responsable de aproximadamente ocho millones de muertes anuales en el mundo. Dejar de fumar reduce significativamente los riesgos para la salud y aumenta la esperanza de vida. No obstante, debido a su alta capacidad adictiva, más del 95% de los intentos de cesación sin apoyo profesional fracasan a los seis meses1.
Las intervenciones enfermeras orientadas al control del consumo del tabaco desempeñan un papel clave en la motivación y acompañamiento de las personas fumadoras. Establecer una relación terapéutica efectiva entre enfermera y paciente resulta esencial para favorecer el cambio de comportamiento2. La evidencia indica que la combinación de intervención educativa y tratamiento farmacológico incrementa de forma significativa las tasas de abstinencia3.
En Catalunya, según la Encuesta de Salud Pública realizada en 2022, el 22,4% de la población mayor de 15 años eran fumadores, estando el 6,6% de la población no fumadora expuesta al humo ambiental de tabaco en el hogar4. A pesar de que el tabaquismo ha disminuido dos puntos desde 2020, sigue siendo un factor de riesgo que afecta a 1,5 millones de personas.
En Catalunya disponemos actualmente de 16 centros de referencia, Centros de Atención a las Drogodependencias y algunos hospitales. En 2022 había 7 hospitales con unidades de tabaquismo acreditadas por la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR). Una de estas unidades corresponde al Complejo Hospitalario Universitario Moisés Broggi, del Consorcio Sanitario Integral (CSI), que fue acreditada como unidad básica de tabaquismo en 20215.
La unidad de cesación tabáquica dispone de una consulta, liderada por una enfermera, donde se lleva a cabo la intervención educativa al paciente y el seguimiento del tratamiento farmacológico dirigido a facilitar el abandono. Los tratamientos farmacológicos utilizados son los tratamientos de primera línea aceptados en las guías y protocolos de tratamiento del tabaquismo: Bupropión, Citisiniclina, y Terapia Sustitutiva con Nicotina (TSN) con parches (dosis entre 5-25 mg) y comprimidos de 1 y 2 mg6,7. En el período de estudio no estaba disponible el uso de Vareniclina en España por las restricciones de la Agencia Española del Medicamento.
Las intervenciones de consejo y tratamiento para la cesación tabáquica en los centros de salud son intervenciones de demostrada eficacia, con gran impacto en la salud y una buena relación coste-efectividad8,9.
El presente estudio tiene como propósito analizar el tipo de abordaje realizado, identificando el perfil de los pacientes tratados y los tratamientos farmacológicos utilizados en nuestra consulta, para poder evaluar el impacto de nuestra actividad y proponer acciones de mejora si corresponde. Para ello, el objetivo principal fue identificar el tratamiento farmacológico más utilizado en la consulta de cesación tabáquica y los objetivos secundarios fueron analizar el número de pacientes que dejaron de fumar y estudiar la relación entre la motivación para dejar de fumar y el éxito en el abandono.
Materiales y métodos
Se trata de un estudio observacional, descriptivo, retrospectivo y transversal en el que se realizó la revisión de las historias clínicas de todos los pacientes atendidos en la consulta de enfermería de nuestra unidad de tabaquismo entre el 1 de junio de 2022 y el 1 de junio de 2023.
Criterios de inclusión:
Criterios de exclusión:
Intervención
La intervención se basa en las guías de práctica clínica8,9,10. En la primera visita se realiza una valoración integral que incluye una anamnesis general, la recogida de la historia tabáquica, incluyendo patrones de consumo de tabaco y antecedentes de intentos previos de abandono, y la determinación del porcentaje de carboxihemoglobina (%COHb) por cooximetría. Los pacientes son atendidos en la consulta, llevándose a cabo una entrevista motivacional y de soporte y seguimiento.
A los fumadores con un consumo superior a 20 cigarrillos diarios se les propone iniciar reducción progresiva utilizando terapia sustitutiva con nicotina (TSN) parches, hasta llegar a 20 cigarrillos y, posteriormente, iniciamos el tratamiento que mejor se adecúa a cada paciente para el abandono completo.
A los fumadores de 20 o menos cigarrillos diarios se les indica que realicen un diario tabáquico y ejercicios de desautomatización durante la semana previa al inicio del tratamiento farmacológico, con la intención de conseguir que se den cuenta de cuándo y cómo fuman y suprimir el consumo automático. Posteriormente, la enfermera acuerda el plan terapéutico con el paciente y registra la indicación farmacológica (bupropión, citisiniclina o TSN) en la historia clínica, para que sea prescrita por el médico en las siguientes 72 horas.
Las visitas de seguimiento se programan según disponibilidad del paciente: a los 15 días, al mes y a los dos meses, continuando de manera bimensual hasta cumplir 12 meses. Consideramos el éxito en el intento de abandono cuando se consigue una abstinencia mantenida a los 6 meses confirmada con una cooximetría y consideramos al paciente exfumador a partir de los 12 meses de abstinencia autorreferida.
Recogida y gestión de datos
El investigador creó una base de datos Excel, asignando de forma aleatoria un código para anonimizar cada historia clínica cumplimentando todos los datos de las variables del estudio. El acceso al archivo, guardado en el servidor del CSI, fue exclusivo del investigador.
El estudio fue autorizado por la dirección y el protocolo de la investigación aprobado por el Comité de Ética de Investigación con Medicamentos (CEIm) del centro. Se realizó de acuerdo con el protocolo, los principios establecidos en la versión revisada actual de la Declaración de Helsinki (Seúl, 2008) y de acuerdo con las normas de buena práctica clínica, tal como se describe en las Normas Tripartitas Armonizadas de la ICH para Buena Práctica Clínica (1996), y las guías para una Buena Práctica Epidemiológica (http://www.ieaweb.org/GEP07.htm).
Los datos del estudio fueron tratados conforme a la Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos Personales y Garantía de los Derechos Digitales y, por extensión, conforme al Reglamento (UE) 2016/679 del Parlamento Europeo y del Consejo de 27 de abril de 2016 de Protección de Datos (RGPD).
Variables de estudio
Se recopilaron variables sociodemográficas y clínicas vinculadas a los patrones de consumo de tabaco:
Análisis estadístico
El análisis de datos se realizó con el programa SPSS (IBM Corp., versión XX). Se aplicaron datos estadísticos descriptivos para caracterizar la muestra. Para el análisis comparativo, se emplearon la prueba de Chi-cuadrado, la t de Student o, cuando la distribución no fue normal, la U de Mann-Whitney. En el caso de la variable años de fumador, cuya distribución difería entre hombres y mujeres, se utilizó el test no paramétrico de Mann-Whitney para la comparación. En el análisis de las diferencias por sexo, edad y variables de consumo, se aplicaron pruebas de normalidad (Kolmogorov-Smirnov).
Resultados
Descripción de la población de estudio: Características sociodemográficas y del consumo de tabaco en la población del estudio.
Se analizaron 154 pacientes, 93 hombres (60,4%) y 61 mujeres (39,6%). La edad media fue de 57,4 años (mediana: 59,5 años). La edad media de inicio del consumo fue 17,5 años (mediana 16 años). El consumo medio fue de 19,22 cigarrillos/día (rango: 1-60 cigarrillos/día), con un tiempo medio de 24,58 minutos hasta el primer cigarrillo tras despertar (rango: 1-420 minutos) y un consumo acumulado de 38,61 paquetes/año (rango: 1-156 paquetes/año). La media de intentos previos de abandono fue de 1,72, sin haber conseguido ningún abandono en dichos intentos. Los niveles medios de carboxihemoglobina fueron de 4,6% (rango 0,30- 14%) (Tabla 1).
El consumo mayoritario es de cigarrillos convencionales (70,1%), siguiéndole el tabaco de liar (19,5%) (Tabla 2).
La mayoría de los participantes (40,9%) presentan un nivel moderado de motivación para dejar de fumar y una autoeficacia moderada (55,2%). La motivación para dejar de fumar, medida mediante escala analógica visual (EVA: 0-10), se distribuyó así: muy motivados (10 puntos): 40 pacientes (25,0%); moderados (7-9 puntos):63 pacientes (40,9%); bajos (0-6 puntos): 51 pacientes (33,1%). La autoeficacia fue baja (0-3 puntos) en 27 pacientes (17,5%), moderada (4-6 puntos) en 85 (55,2%) y alta (7-10 puntos) en 42 (27,3%). (Tablas 3 y 4)
Análisis multivariable
La tabla 5 muestra los resultados de consumo segregados por sexo. Existen diferencias estadísticamente significativas (p<0,05). Los hombres tienen un consumo significativamente mayor, tanto en el consumo habitual en cigarrillos diarios (20,7 vs 16,8; p=0,045), como en el consumo acumulado de paquetes/año (42,3 vs 32,4; p=0,023). Mientras que las diferencias fueron no significativas en la edad de inicio de consumo, con hombres ligeramente mayores al inicio (17,7 vs 17,2 años), en el tiempo en fumar el primer cigarrillo al despertar, más corto en hombres (22 vs 28 min) y en la edad media en el momento del estudio, también mayor en hombres (58,5 vs 55,8 años).
Se observan diferencias significativas, p=0,026 en años de fumador en función de sexo, así como entre el sexo y la dependencia medida por el Test de Fagerström (p=0,013) (Tabla 6).
La TSN, parches y comprimidos, fue el tratamiento más empleado (37,6%), seguido de citisiniclina (33,1%) y bupropión (13,6%). No se observaron diferencias estadísticamente significativas en la elección del tratamiento farmacológico entre sexos (p>0,05). La citisiniclina fue el tratamiento más utilizado en mujeres (36,1%), mientras que TSN fue el más utilizado en hombres (40,9%). Si bien el tratamiento con parches de nicotina fue similar en hombres y mujeres, sí hubo diferencias en el uso de comprimidos de nicotina, siendo mayor en hombres que en mujeres (casi tres veces más). También resaltar el porcentaje relativamente alto de sujetos que intenta reducir el consumo de tabaco sin medicación (Tabla 7).
En cuanto a la elección del tratamiento en función de la financiación, destaca que no hubo relación, ya que, a pesar de que bupropión estuvo financiado durante todo el proceso, fue el fármaco menos utilizado. Sin embargo, citisiniclina fue la segunda opción, pese a su financiación limitada a los últimos cuatro meses del período de estudio, y el TSN fue el más utilizado a pesar de no estar financiado en ningún momento (Tabla 8).
La evolución de los fumadores durante el período de seguimiento se muestra en la tabla 9. La tasa de abstinencia sostenida al sexto mes alcanzada en nuestra consulta es del 40,9%, produciéndose un abandono del seguimiento del 59,1%, sin diferencias de género.
Por último, en la tabla 10 se muestra la relación de la motivación con la adherencia al tratamiento. La motivación se relacionó significativamente con el abandono del tratamiento (p=0,046), pero en sentido inverso. Los pacientes moderadamente motivados mostraron mayor adherencia al tratamiento (52,4% sin abandono) frente a los muy motivados (35,0%), que exhibieron mayor abandono precoz (40,0%).
Discusión
Para ser considerados exfumadores, los pacientes deben mantenerse sin fumar durante al menos 12 meses. La tasa de abstinencia sostenida a los 6 meses del 40,9% obtenida en la consulta de deshabituación tabáquica es superior al 5% descrito para intentos de cesación tabáquica sin apoyo1. Estudios sobre la eficacia de los tratamientos con fármacos también reportan porcentajes inferiores3,11, confirmando el buen resultado de las intervenciones estructuradas lideradas por la enfermera3 y basadas en los protocolos12.
El perfil de la población de estudio refleja patrones de consumo similares a los de la población fumadora en Cataluña encontrados en la bibliografía, con inicio adolescente, predominancia de cigarrillos convencionales. Destaca el 19,5% de consumo de tabaco de liar al ser inferior del 37,8% de la población general5,13.
Las diferencias por sexo son consistentes con estudios previos: hombres con mayor consumo cuantitativo (20,7 vs 16,8 cigarrillos/día; p=0,045) pero mujeres con mayor prevalencia de dependencia alta/muy alta según test de Fagerström (90% vs 77,5%; p=0,013)14. También encontramos diferencias en la respuesta a los diferentes tratamientos en varones y mujeres: la citisiniclina fue el tratamiento más utilizado en mujeres (36,1%), mientras que TSN fue en hombres (40,9%). Hubo diferencias en el uso de comprimidos de nicotina, siendo tres veces mayor en hombres. Estos hallazgos refuerzan la necesidad de intervenciones personalizadas según género, considerando la intensidad psicológica de la adicción.
La elección terapéutica mostró una clara preferencia por la TSN (37,6%), seguida de citisiniclina (33,1%), a pesar de la disponibilidad prolongada de bupropión financiado.
En las distintas revisiones, Cochrane bupropión tiene menos eficacia en monoterapia6,7 y, además, en su ficha técnica presenta efectos secundarios e interacciones que pueden limitar su uso15. Esta distribución sugiere que la decisión clínica prioriza eficacia percibida y tolerabilidad sobre criterios económicos.
El hallazgo de la relación inversa entre motivación inicial y adherencia al tratamiento (p=0,046): pacientes moderadamente motivados alcanzaron mayor adherencia (52,4%) que los muy motivados (35%) podría explicarse por las expectativas, menor tolerancia a la frustración o subestimación de la complejidad del proceso en el segundo grupo. Sugiere la necesidad de estratificar estrategias de apoyo según nivel motivacional, reforzando el seguimiento intensivo en pacientes con alta motivación inicial.
Aunque las guías clínicas promueven abordajes multidisciplinarios, nuestros resultados demuestran que una intervención enfermera puede ser altamente eficaz mediante la tríada entrevista motivacional, apoyo conductual y manejo farmacológico. La reciente habilitación de prescripción enfermera para fármacos antitabáquicos optimizará esta dinámica, mejorando accesibilidad y continuidad asistencial.
La TSN fue el tratamiento más utilizado independientemente de su financiación, y la adherencia al tratamiento se relacionó más con niveles moderados de motivación que con motivaciones extremas, lo que subraya la complejidad de los factores implicados en el abandono del tabaquismo.
Financiación
Las autoras declaran que no se recibió financiación para la investigación, autoría y/o publicación de este artículo.
Contribución de autoría
Conflictos de interés
Las autoras declaran que no hay ningún conflicto de interés comercial o financiero para esta investigación.
Declaraciones éticas
El estudio fue aprobado por el Comité de ética de la Investigación con Medicamentos (CEIm) el día 16/04/2024, con el código de aprobación n.º TCT23 , y cumple con las normativas éticas nacionales e internacionales aplicables a investigaciones con seres humanos/animales.
Uso de IA
Las autoras declaran que no se ha utilizado ninguna herramienta de inteligencia artificial (como ChatGPT, Copilot, Gemini, u otras) en la redacción, análisis o revisión de este artículo.
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